martes, 22 de febrero de 2011

¿La ciencia puede hacer reír?

Uno normalmente concibe la ciencia como una materia seria y aburrida, reservada a personas de bata y lentes, nada más lejos de la realidad, o al menos eso es lo que nos decía el gran Issac Asimov cuando aseguraba que "la frase que anuncia los nuevos descubrimientos en la ciencia no es "!Eureka!" sino "!qué cómico!".

Aunque Asimov tuvo formación como bioquímico, es mucho más conocido por su extensa obra de ficción científica (se supone que es así como debe escribirse) y entre los más de 500 libros que escribió están "El Tesoro del Humor" y "Asimov ríe de nuevo" en los que se dedicó a contar chistes y anécdotas divertidas y dar hasta sugerencias de cómo contarlas.

Esa aproximación más ligera a lo científico para comunicarse mejor con el público general es tan importante que la Asociación Estadoundiense para el Avance de la Ciencia (AAAC, por sus siglas en inglés) le dedicó un espacio en su convención anual que se llevó a cabo en la capital del país.

La charla estuvo a cargo del autoproclamado "comediante científico" Brian Malow, quien cuando no se dedica de lleno a la comedia, ayuda a los científicos con sus habilidades comunicativas.

Esto no neceariamente significa que los científicos deben dedicarse a contar chistes, pues se corre el riesgo de trivializar el tema a tratar, más bien se trata de ayudar a que los científicos desarrollen la habilidad de hablar en un lenguaje que la gente entienda, ya que se tiene la concepción de que los científicos se comunican en un críptico lenguaje que sólo ellos entienden y esto no debería ser así.

El mismo Malow reconoce: "Los científicos hablan de tópicos que la audiencia general encuentra casi esotéricos. Así que una presentación seca puede fallar en comunicar tu mensaje".

Otro de los problemas que encuentra la ciencia para llegar a la población es que muchos de los temas actuales están relacionados con temas apocalípticos y desequilibrios mundiales que hacen más dificil darles un enfoque ligero.

Lejos de los estereotipos, Malow reconoce que hay grandes divulgadores que han sabido comunicar sus investigaciones de manera interesante pues no han perdido la capacidad de asombro que caracteriza a los niños, el secreto —según él— está en saber comunicarse con las herramientas disponibles.

¿Crees que es posible comunicar ciencia con humor?

Lo leí en | BBC Mundo

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