jueves, 22 de marzo de 2012

¡Cosquillas!

¿Cuantos de nosotros no hemos sufrido esa pequeña tortura que son las cosquillas?

Pero, ¿cuantos saben realmente que es lo que causa esa reacción?

Reírse cuando otra persona te hace cosquillas es normal. La sensación experimentada cuando nos hacen cosquillas, causa, en un principio, una sensación similar al miedo y es una defensa natural contra bichos como las arañas y chinches. Un cosquilleo suave debido a un insecto puede enviar una señal a través de tu cuerpo informándote de que algo está moviéndose sobre ti, entonces puedes revisar y atacar el problema.

Hablando propiamente de cosquillas inducidas, estas se dan más cuando es por parte de otra persona con un vínculo afectivo. También aparecen cuando se cree que se va a ser tocado. Son inicialmente placenteras, pero se vuelven desagradables al cabo de cierto tiempo. 

Las cosquillas también son útiles como un mecanismo que afianza los vínculos familiares y sociales. Es una muestra de confianza, por lo que un niño se reirá descontroladamente si sus padres le hacen cosquillas. Pero si estas las hace un extraño, el niño se sentirá inseguro y no emitirá con su risa ningún mensaje de falta de alarma. Incluso puede reforzar esa señal de peligro con el llanto.


Cabe mencionar que un factor clave en este acto es la sorpresa, con ella uno sentirá más intensamente las cosquillas, es la sensación de miedo ante una situación desconocida lo que acentúa la sensación.

Y es, gracias a la asociación de sorpresa y cosquillas que es imposible para cualquiera el hacerse cosquillas a sí mismo. Sobre las razones de esto, la Profesora Sarah-Jayne Blakemore del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la University College London, explica:
La respuesta reside en la parte trasera (e inferior) del cerebro, un área llamada cerebelo, que está involucrada en el control de los movimientos. Nuestros estudios en la Universidad de Londres han mostrado que el cerebelo puede predecir las sensaciones de nuestros propios movimientos pero no cuando esos movimientos los hace otra persona. Cuando intenta hacerse cosquillas a usted mismo, el cerebelo predice la sensación y esta predicción es usada para cancelar la respuesta de otras áreas cerebrales relacionadas con las cosquillas 
Dos regiones cerebrales están involucradas en la sensación de las cosquillas. La corteza somatosensorial procesa el tacto y la corteza cingulada anterior procesa la información agradable. Hemos descubierto que ambas regiones son menos activas durante el auto-cosquilleo que cuando a alguien le hacen cosquillas. Lo que ayudaría a explicar por qué no siente cosquillas ni esa sensación agradable cuando se hace cosquillas usted mismo.

Así que la próxima vez que sufra un ataque de cosquillas, mejor disfrútelo, trate de responder con la misma moneda y refuerce el vinculo con esa persona, después de todo, no podrá hacerse cosquillas usted mismo.

Ĝis revido!