miércoles, 13 de julio de 2011

Cinefilia! - Tetsuo: The Iron Man

Nunca he hablado de cine en serio, ni planeo comenzar aquí, sería como esos intelectualoides de café que aseguran sólo ver cine de Jodorowsky y leer sólo a García Marquez, que no ven televisión y esas cosas, no señor, en La Madriguera no somos así ni vamos a empezar a serlo.

Recién vi una reseña de esta película y me ganó la curiosidad, afortunadamente la regla de la misma sólo afecta a los gatos y el hecho de no ser uno me hizo verla con total tranquilidad.
"En 1989 Shinja Tsukamoto llamaba la atencion del mundo entero con este ejercicio delirante y poderosisimo, con ritmo de videoclip enloquecido y estética deudora de Lynch y Cronenberg, además del mundo del manga y el anime", o al menos eso dicen las reseñas de individuos que saben más que yo de cine, sería cierto?.

Por fortuna, así es, "Tetsuo: The Iron Man" tiene mas de videoarte que de una película con linea argumental clara, un guión o cosas así; es una descarga visual en blanco y negro, con rudimentarios efectos en stop-motion muy efectivos y una música industrial taladrante y pegajosa.

Un individuo, al que llamaremos "el fetichista del metal" (el propio Tsukamoto) se autolesiona en la pierna, abriendosela e introduciendo un trozo de metal dentro de ella. Al poco tiempo, y ante la visión de una horrible infección huye aterrorizado sólo para ser arrollado por un auto dentro del cual van el clásico oficinista japones y su mujer. 


Tras el accidente, y movidos por el pánico, se deshacen del cuerpo en el modo más práctico que pudieron idear, tirándolo en un barranco. La pesadilla había terminado, o no?, tiempo después, el oficinista verá que su cuerpo empieza a cambiar poco a poco, convirtiéndose en un grotesco hombre de metal, cosa que su mujer ve con una mezcla de horror y excitación (las mujeres y sus filias).

El fetichista finalmente volverá a cobrar su venganza, derivando todo en una espiral de violencia, sexo y metal y sangre entremezcladas... "Uffff!" es lo primero que se te pasa por la cabeza tras ver esta pelicula, 80 minutos sin piedad, pocos dialogos, cuatro actores, poco presupuesto pero mucha imaginación... Les juro que el stop motion es lo más atinado en esta producción, si se hiciera hoy, con los recursos actuales, seguramente se volvería a hacer en stop motion.

Una película brutal en verdad, quizá un poco dura de digerir y comprender, pero el esfuerzo vale la pena. Poco después Tsukamoto realizó un remake/secuela con mas dinero y en color "Body Hammer" tambien de gran calidad y con mas cohesión argumental, no duden que en cuanto la consiga y mi pequeño intelecto la desmenuze estaremos hablando de ella.

Por lo mientras, y para que se vayan preparando, les dejo un trailer de la misma, cortesía del tubo, ya saben.