Uno de los mayores desafíos de la ingeniería ha sido poder reproducir el sentido del tacto, pero ahora científicos en Estados Unidos lograron desarrollar un material con sensibilidad táctil.
Este material es una piel electrónica o e-skin creada a base de cables semiconductores nanométricos de cristal que pueden integrarse a una diversa gama de materiales como plástico, papel o vidrio, en este caso en particular, los investigadores en la Universidad de California colocaron los minúsculos conductores en una matríz de pixeles que fueron integrados en una capa de caucho sensible a la presión.